5. Erupción freática en el Volcán San Cristóbal y Declaración de Alerta Verde para los municipios aledaños

 

Wilfried Strauch, Virginia Tenorio, Manuel Traña, Martha Navarro, Armando Saballos, Emilio Talavera, Allan Morales, Martha Herrera, Antonio Acosta

 

5.1 Evaluación

Desde el 21 de abril del 2006, a partir de la una de la tarde, el tremor sísmico del volcán San Cristóbal comenzó a incrementarse (oscilación sísmica continua que las personas no sienten pero que puede ser registrado instrumentalmente). El nivel normal del tremor en el volcán San Cristóbal es de aproximadamente 10 unidades RSAM (amplitud sísmica promedia en un minuto). Durante el día 21, el tremor continuó aumentando y alrededor de las 6 PM llegó a 240 unidades RSAM. Se comunicó a la Defensa Civil de Chinandega sobre el tremor alto que presentaba el volcán. Durante la noche, el tremor continuó aumentando, alrededor de medianoche alcanzó 400 unidades RSAM y se mantuvo hasta el 22 de abril, (10:00 AM) oscilando entre 380 y 440 unidades RSAM, con cortos episodios de hasta 700 unidades RSAM. INETER mantuvo, durante la noche, contacto con Defensa Civil sobre este desarrollo. Además de este movimiento sísmico permanente no se registraron otros fenómenos inusuales en el volcán. Según observaciones visuales de Defensa Civil de Chinandega, el volcán mantuvo solamente una pequeña columna de gas.

 

El aumento del tremor en un volcán indica que los movimientos internos de gases y del magma en el volcán están aumentando y la presión de los gases volcánicos sube. A veces puede ser premonitor de una erupción volcánica.

 

Foto: Casa en la sombra de nubes de ceniza del Volcán San Cristóbal.

          Abril, 2006.  (Fuente: Geofísica)

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El volcán San Cristóbal ha presentado en las últimas décadas una actividad volcánica constante con salida de gases permanente, pequeñas explosiones en el cráter, sismos y tremor sísmico. La última erupción de importancia en el San Cristóbal ocurrió en noviembre de 1999 con moderadas explosiones de ceniza volcánica. Una actividad menor ocurrió en mayo de 2001.

INETER envió los días 24 y 25 de abril, un equipo de tres técnicos entre ellos vulcanólogos, sismólogos y técnicos en instrumentación a la zona del Volcán San Cristóbal. Se hicieron observaciones visuales y se revisó el sistema de monitoreo con estaciones sísmicas, meteorológicas y de cámaras Web en esta zona. Se realizaron mediciones de la cantidad de gases volcánicos que el volcán arroja. Además, se consiguió información de los observadores del campo ubicados en la zona de mayor afectación y se obtuvieron valiosas observaciones de los oficiales de Defensa Civil que trabajan actualmente en la zona cercana al volcán. La información obtenida se relacionó con los datos generados por las estaciones sísmicas telemétricas y con datos de las imágenes de satélite que INETER obtiene y procesa automáticamente en tiempo real. Se analizó el comportamiento histórico del San Cristóbal y los datos geológicos sobre erupciones ocurridas en el volcán.

El resultado de este análisis es que los fenómenos que se observaron en el volcán San Cristóbal fueron procesos freato-magmáticos que resultan del contacto de una pequeña cantidad de magma con el agua de una capa freática en el volcán.

INETER hizo una evaluación integral de la información obtenida de su sistema de monitoreo para estimar el nivel de la amenaza actual y de mediano plazo para la población aledaña al Volcán San Cristóbal. Se consultó también a científicos del Programa de Atención de Desastres Volcánicos (VDAP) de Estados Unidos para discutir la situación con ellos.


Llegamos a la conclusión que, en los últimos días, el comportamiento del volcán fue controlado por una interacción del magma presente en el volcán con capas freáticas. Los fenómenos que se presentaron no reflejaron la liberación de mucha energía. Las explosiones fueron pequeñas y el material que cayó sobre los poblados fue tolerado. Por lo tanto, no existía y no existe mayor peligro para la población, actualmente, pero consideramos que en las próximas semanas se podrían presentar los siguientes problemas:

 

1) Mayor ocurrencia de lahares durante la época de lluvias, por el material arrojado o aflojado por las explosiones en el cráter y depositado en los flancos del volcán.

 

2) Continuación del avance del magma que causó los fenómenos freato-magmáticos hacia la superficie, lo que podría llevar a la ocurrencia de una erupción magmática de mayores dimensiones de la cual el presente episodio freático es solo un premonitor. Esta hipotética erupción podría ocurrir dentro de algunas semanas o meses.

 

Debido a que esta situación sísmica y volcánica puede cambiar, se intensificó el monitoreo para el volcán para detectar cualquier anomalía que presente el San Cristóbal.

 

INETER presentó estas consideraciones ante el Sistema para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (SINAPRED). En atención a estas recomendaciones, SINAPRED declaró el nivel de “Alerta Verde” para los Municipios de Chinandega, Chichigalpa y El Viejo, a partir del día 26 de abril del 2006, manteniéndose por cuatro semanas.

 

Foto. Conferencia de prensa por INETER  (Fuente: Geofísica)