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4.3. Lahares en el Volcán San Cristóbal en el año 2000

 

Graziella Dévoli

 

Las fuertes lluvias locales, ocurridas en mayo de 2000, desencadenaron numerosos lahares en el volcán San Cristóbal. Estos se movilizaron por el flanco norte, Noroeste, Suroeste y Sur del volcán. Los lahares descendieron a lo interno de las cárcavas existentes y luego se canalizaron dentro de los cauces principales movilizando parte de la ceniza, fragmentos pequeños de escorias y de lavas, así como fragmentos de árboles a lo largo de una decena de kilómetros.

 

Los primeros lahares se generaron la noche del día 13 de mayo a partir de las 7:45 p.m., desencadenados por lluvias muy localizadas en la parte alta y Sur del volcán, cuya intensidad fue de alrededor de 50 mm. Estos lahares bajaron en las zonas de Rancherías, Las Banderas y Valle Los Morenos-Pellizco Occidental.  El lahar de mayor longitud descendió en el cauce que pasa por el Valle Los Morenos y Pellizco Occidental,  el cual en su parte alta se ramifica en varios cauces, conocidos localmente como: El Corazón y Los Pocerones. Este lahar tuvo un alcance de alrededor de 15 km pasando debajo del puente Los Cabros (carretera León-Chinandega). El espesor promedio del material depositado fue de 30 cm y se estimó un volumen total de 275,000 m3. Solamente en la parte norte del Valle Los Morenos - cauce conocido como El Corazón - se detectó arrastre de material grueso, bloques de rocas y árboles, que se depositó dentro del mismo cauce en una zona completamente despoblada. Los lahares produjeron daños locales en las haciendas Las Banderas y Las Rojas, donde en la primera se reportó afectación en las pilas que almacenan agua y en la proximidad de Miramar, donde fue obstruido el camino que une la comunidad La Bolsa y Las Rojas. Esto es debido a que el camino cruza varias cárcavas secundarias, por lo tanto impide el natural desagüe de las mismas, favoreciendo que los lahares se movilizaran a lo largo del camino y no en los cauces naturales.   

 

Estos lahares generaron vibraciones en el suelo que fueron detectadas sísmicamente por las estaciones sísmicas CRIN y CHIN, ubicadas respectivamente al noreste de Las Rojas y en Valle Los Morenos, confirmándose con ello la hora exacta de la ocurrencia de los lahares.

 

La ocurrencia de estos lahares, sus dimensiones y sus trayectorias estaban ya pronosticados por los especialistas de INETER. En los meses de marzo y abril se realizó un estudio de los procesos peligrosos que podrían ocurrir en el volcán con las primeras lluvias, las cuales movilizaron la ceniza que se había estado acumulando durante esta fase eruptiva del volcán (20/Nov/1999-Mayo/2000).  El estudio fue entregado a la Defensa Civil y las alcaldías de Chinandega y Chichigalpa, con los mapas de peligro anexos, constituyendo óptimos instrumentos para la prevención y preparación de un plan de evacuación de las comunidades bajo amenaza.

 

Referencia

G. Dévolli y M. Pérez. Lahares en el Volcán San Cristóbal relacionados con la erupción, a partir de noviembre de 1999. Sismos y Volcanes. Boletín mensual de mayo, 2000. INETER.