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Cambio brusco de nivel del Lago de Managua, 26 de Noviembre

 

El día 26 de Noviembre de 1996, el Departamento de Sismología fue notificado sobre una anomalía en el Lago de Managua. Ese mismo día dos técnicos de Sismología y Vulcanología se dirigieron al barrio la Tejera ubicada en la costa del lago. Dicho barrio por su nivel topográfico muy bajo es vulnerable a inundaciones originadas por el incremento en los niveles del agua causados por inviernos fuertes. Se encontraron que algunas casas cercanas a la costa fueron parcialmente destruidas. Los habitantes del sector informaron a los técnicos de Geofísica, que escucharon una fuerte explosión y en cuestión de minutos el agua llegó hasta las casas. Lo extraño fue la rapidez del ascenso del nivel del agua que no se pudo explicar fácilmente por las lluvias o cambio en la dirección del viento. Por eso se pensaba en la posibilidad de un movimiento tectónico o magmático debajo del lago o de sus costas. Otra posibilidad hubiera sido la generación de oscilaciones del agua en el lago por un fuerte terremoto lejano

 

La Red Sísmica de Nicaragua no había detectado ningún terremoto lejano ni un sismo cercano en el período cuando ocurrió el fenómeno en el lago de Managua. Pero hay que agregar que la  estación más cercana (MGA ubicada en INETER/Managua), que hubiera detectado cualquier sismo pequeño, no funcionó ese día, por problemas técnicos, ni hubo reporte de la población de algún sismo.

 

Al día siguiente el 27 de Noviembre el Departamento de Geofísica realizó una encuesta sobre lo sucedido en el lago, abarcando partes de la costa en Managua y el poblado de San Francisco Libre en la costa Noreste del lago. Esta encuesta permitió saber que: se escucharon uno o varias explosiones seguidas por un rápido aumentó del nivel del lago, en minutos. En la comarca de San Francisco Libre al otro lado de la ciudad capital (Managua) muchas casas quedaron prácticamente incomunicadas por el fenómeno que causó el alto nivel del Lago. Para los pobladores del lugar esto es algo normal, ya que para este tiempo de invierno el Lago de Managua sufre variación del nivel más de lo normal. Solamente la rapidez del fenómeno causó alarma. En el mismo San Francisco Libre un poblador comunicó que algunos pescadores que se encontraban pescando, escucharon una explosión y un breve "vientecito fresco". De igual manera los pobladores del barrio La Tejera ubicada en la ciudad capital sintieron ese aire fresco. Encuesta realizada por Zoila Hernandez, Virginia Tenorio, Mario Bodán, Alejandro Morales, Nelson Buitrago, Oswaldo Bobadilla, Fabio Segura.

 

El día 28 de Noviembre el Director General de INETER emitió un comunicado a la Presidencia, Medios de Comunicación, Defensa Civil y Ciudadanía en General, sobre los resultados de las investigaciones del caso del Lago de Managua, llegando a la conclusión que el evento no tuvo ninguna relación con procesos sísmicos, ni desplazamientos visibles de fallas geológicas en dicho lago.